jueves, 17 de septiembre de 2009

 En mi búsqueda espiritual - escultórica he derivado a cosas que no imaginé, una búsqueda aparentemente no tan común en base a cómo los cuerpos pueden inscribirse en una temporalidad ficticia, efímera aunque no más que nosotros mismos, creo que lo que importa de todo esto es el proceso que estoy llevando y es lamentable que en este camino posiblemente no alcance a transmitir lo que significa o lo que he vivido, no existe medio que me de la posibilidad de hacerlo, intento mostrar los procesos de la manera más transparente y consecuente como una especie de prolongación de mi ser en lo que finalmente se podría traducir en el objeto escultórico o quizás no, y esta croquera virtual diga más que cualquier cosa que presente sobre un plinto, en una instalación, etc.
En esos encuentros casuales que en realidad no son tan casuales, me conecté con cosas que no había tomado en cuenta, la música, me parece interesante reflexionar sobre esto, cómo a cada momento los músicos realizan la operación de cristalizar el tiempo, hay una coexistencia necesaria entre los dos elementos, quizás no podría haber música sin tiempo (entendiendolo desde la manera en que vemos el mundo) y el tiempo no existiría sin personas que lo validen como tal. Inevitablemente pienso en Satie, en esa sensación de peso, de densidad del espacio que logra transmitir en su música, siento que hasta cuesta tragar el aire, mover un dedo, caminar en el espacio que nos proyecta (quizás sólo es mi impresión), la música como herramienta, por lo tanto, como la posibilidad de espaciamiento.
No sería raro que se abra la posibilidad de que termine tejiendo notas musicales......

1 comentario:

  1. Es probable encontrar una relación arquitectónica con el tejido musical y la trama de la vida , como una posibilidad que tu tan bien describes con Satie que construyo una catedral de tiempo, un cuerpo de tiempo , un espaciamiento , que se cruza con tu propio espaciamiento y vitalidad ...donde la demora es también constitución de esta ; y que pone en relieve las capas y texturas de la vida en una contemporaneidad sin silencio y de tramas cerradas que no dejan que esta fluya.

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